CIDH brinda guías para protección de defensores de derechos

  • Hoy se cumplen dos años de la Muerte de Berta Cáceres en Honduras.

Lima, 3 de marzo de 2018.- Hacer activismo en materia de derechos humanos en Latinoamérica es arriesgar su vida. Hoy se cumplen dos años de la muerte de Berta Cáceres. En Perú, el caso más reciente se reportó a finales de diciembre pasado, cuando el teniente gobernador José Napoleón Tarrillo, fue asesinado por ejercer un rol activo en la conservación y defensa para la protección de la Reserva Ecológica de Chaparrí (Lambayeque).

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha monitoreado de cerca los riesgos que enfrentan los defensores y defensoras de derechos humanos. En palabras de Margarette May Macaulay, presidenta de la CIDH, la conclusión es clara “la labor de defensa de los derechos humanos en los países de América se ha convertido en una tarea extremadamente peligrosa”.

Es por ello que consideramos importante la presentación del informe Hacia una política integral de protección a personas defensoras de derechos humanosen el marco del 167 Periodo de Sesiones de la CIDH en Colombia. Este documento servirá de guía para el desarrollo de las políticas internas, programas y mecanismos de protección a los y las defensoras de derechos, en concordancia con los estándares interamericanos de derechos humanos.

El informe identifica que uno de los grupos en situación de especial vulnerabilidad y riesgo, son quienes trabajan en defensa del medioambiente, derechos de la tierra y derechos de los pueblos indígenas. Este grupo, según información recibida en 2017, registra el 41% de las muertes en la región.

Entre las recomendaciones, la CIDH exhorta a los Estados a proteger de manera efectiva a las personas que defienden los derechos humanos de cualquier peligro y prevenir violaciones de derechos humanos en su contra. Para ello plantea:

  • Una política integral de protección adecuada y efectiva de las medidas urgentes para proteger la vida y la integridad de personas defensoras, así como en pasos positivos para asegurar la construcción de contextos  y ambientes libres de violencia y hostigamiento.
  • Toda política debe mantener siempre una perspectiva de género y étnico-racial, así como de la situación de grupos de defensores. Y en especial, los grupos en situación de riesgo, entre ellos, quienes trabajan en apoyo a comunidades y pueblos indígenas; en defensa del derecho a la tierra, mujeres y comunidad LGBTI.
  • Hoy se cumplen dos años de la Muerte de Berta Cáceres en Honduras.

Lima, 3 de marzo de 2018.- Hacer activismo en materia de derechos humanos en Latinoamérica es arriesgar su vida. Hoy se cumplen dos años de la muerte de Berta Cáceres. En Perú, el caso más reciente se reportó a finales de diciembre pasado, cuando el teniente gobernador José Napoleón Tarrillo, fue asesinado por ejercer un rol activo en la conservación y defensa para la protección de la Reserva Ecológica de Chaparrí (Lambayeque).

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha monitoreado de cerca los riesgos que enfrentan los defensores y defensoras de derechos humanos. En palabras de Margarette May Macaulay, presidenta de la CIDH, la conclusión es clara “la labor de defensa de los derechos humanos en los países de América se ha convertido en una tarea extremadamente peligrosa”.

Es por ello que consideramos importante la presentación del informe Hacia una política integral de protección a personas defensoras de derechos humanosen el marco del 167 Periodo de Sesiones de la CIDH en Colombia. Este documento servirá de guía para el desarrollo de las políticas internas, programas y mecanismos de protección a los y las defensoras de derechos, en concordancia con los estándares interamericanos de derechos humanos.

El informe identifica que uno de los grupos en situación de especial vulnerabilidad y riesgo, son quienes trabajan en defensa del medioambiente, derechos de la tierra y derechos de los pueblos indígenas. Este grupo, según información recibida en 2017, registra el 41% de las muertes en la región.

Entre las recomendaciones, la CIDH exhorta a los Estados a proteger de manera efectiva a las personas que defienden los derechos humanos de cualquier peligro y prevenir violaciones de derechos humanos en su contra. Para ello plantea:

  • Una política integral de protección adecuada y efectiva de las medidas urgentes para proteger la vida y la integridad de personas defensoras, así como en pasos positivos para asegurar la construcción de contextos  y ambientes libres de violencia y hostigamiento.
  • Toda política debe mantener siempre una perspectiva de género y étnico-racial, así como de la situación de grupos de defensores. Y en especial, los grupos en situación de riesgo, entre ellos, quienes trabajan en apoyo a comunidades y pueblos indígenas; en defensa del derecho a la tierra, mujeres y comunidad LGBTI.
  • Hoy se cumplen dos años de la Muerte de Berta Cáceres en Honduras.

Lima, 3 de marzo de 2018.- Hacer activismo en materia de derechos humanos en Latinoamérica es arriesgar su vida. Hoy se cumplen dos años de la muerte de Berta Cáceres. En Perú, el caso más reciente se reportó a finales de diciembre pasado, cuando el teniente gobernador José Napoleón Tarrillo, fue asesinado por ejercer un rol activo en la conservación y defensa para la protección de la Reserva Ecológica de Chaparrí (Lambayeque).

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha monitoreado de cerca los riesgos que enfrentan los defensores y defensoras de derechos humanos. En palabras de Margarette May Macaulay, presidenta de la CIDH, la conclusión es clara “la labor de defensa de los derechos humanos en los países de América se ha convertido en una tarea extremadamente peligrosa”.

Es por ello que consideramos importante la presentación del informe Hacia una política integral de protección a personas defensoras de derechos humanosen el marco del 167 Periodo de Sesiones de la CIDH en Colombia. Este documento servirá de guía para el desarrollo de las políticas internas, programas y mecanismos de protección a los y las defensoras de derechos, en concordancia con los estándares interamericanos de derechos humanos.

El informe identifica que uno de los grupos en situación de especial vulnerabilidad y riesgo, son quienes trabajan en defensa del medioambiente, derechos de la tierra y derechos de los pueblos indígenas. Este grupo, según información recibida en 2017, registra el 41% de las muertes en la región.

Entre las recomendaciones, la CIDH exhorta a los Estados a proteger de manera efectiva a las personas que defienden los derechos humanos de cualquier peligro y prevenir violaciones de derechos humanos en su contra. Para ello plantea:

  • Una política integral de protección adecuada y efectiva de las medidas urgentes para proteger la vida y la integridad de personas defensoras, así como en pasos positivos para asegurar la construcción de contextos  y ambientes libres de violencia y hostigamiento.
  • Toda política debe mantener siempre una perspectiva de género y étnico-racial, así como de la situación de grupos de defensores. Y en especial, los grupos en situación de riesgo, entre ellos, quienes trabajan en apoyo a comunidades y pueblos indígenas; en defensa del derecho a la tierra, mujeres y comunidad LGBTI.